2ª SEMANA DE ABRIL
LUNES: ¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
¡Buenos días! ¡Bienvenidos
al colegio de nuevo! Mientras hemos estado de vacaciones hemos celebrado el
mayor acontecimiento universal: “Jesús ha resucitado”.
En estas fechas
nos solemos felicitar diciendo: ¡Feliz Pascua! lo mismo que en Navidad, pues
para nosotros es una gran noticia. Fue un hecho extraordinario que ni los
mismos apóstoles esperaban. Así nos lo recuerda San Juan:
“El primer día de
la semana María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba
oscuro, y vio quitada la piedra que tapaba la entrada. Corrió entonces a donde
estaban Simón Pedro y el otro discípulo, aquel a quien Jesús quería mucho, y les
dijo: “¡Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto!”
Pedro y el otro
discípulo salieron y fueron al sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el
otro corrió más que Pedro y llegó primero al sepulcro. Se agachó a mirar y vio
allí las vendas, pero no entró. Detrás de él llegó Simón Pedro, que entró en el
sepulcro. Él también vio allí las vendas, y vio además que la tela que había
servido para envolver la cabeza de Jesús no estaba junto a las vendas, sino
enrollada y puesta aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que
había llegado primero al sepulcro, y vio lo que había pasado y creyó. Y es que
todavía no habían entendido lo que dice la Escritura, que él tenía que
resucitar”.
Reflexión: A nosotros en un principio como le
ocurrió a María, a Pedro o a Juan nos cuesta comprender… hasta que somos
conscientes de que vivimos un tiempo especial.
La PASCUA es un
tiempo de alegría, de novedad porque Cristo ha resucitado. Y no lo decimos por
decir. Por increíble que parezca vemos y descubrimos a nuestro alrededor
montones de motivos para soñar con un mundo mejor. ¡Feliz comienzo de clases y
Feliz Pascua de Resurrección!
MARTES: BIENVENIDOS A LA RECTA FINAL.
¡Buenos días! Ya
estamos en la recta final de este curso. Seguro que habréis recuperado fuerzas
para afrontar lo que nos queda. Este último tramo está plagado de
acontecimientos y fiestas: Día de la madre, mes de María, Día del trabajador, comuniones,
confirmaciones, graduaciones del
alumnado que nos deja…
Para los
cristianos, además, es el tiempo de Pascua, tiempo de alegría en el que
celebramos que Jesús ha resucitado entre nosotros. Algunos tuvimos la
oportunidad de celebrar los días santos con gran intensidad: asistiendo a los
oficios cristianos y contemplando o participando activamente de las
procesiones.
Pero no debemos
olvidar que somos responsables de nuestros estudios y para cada uno, esa debería
ser ahora, la primera preocupación. Ser responsables con nuestros estudios
significa poner todo nuestro empeño y voluntad en formarnos bien. Muchas veces
no nos damos cuenta de la gran suerte que tenemos por poder estudiar sin más
preocupación. Muy fácilmente nos escudamos en que los estudios son muy
difíciles, en que a mí me obligan a estudiar, lo que nos enseñan no vale para
nada, y un largo etcétera de excusas que normalmente utilizamos para no hincar
el codo. Pero nos guste o no, nuestro futuro pasa inevitablemente por
prepararnos bien para poder vivir en nuestra sociedad.
Es en este último
tramo donde nos jugamos todo el curso. Merece la pena que pisemos un poco más
el acelerador y seamos capaces de ser responsables de nuestros estudios sin
escondernos en miles de excusas. ¡Ánimo, trabaja y estudia, que luego te
alegrarás de haberlo hecho!
MIÉRCOLES: ¿ES JESÚS DE NAZARET IMPORTANTE HOY EN EL
MUNDO?
¡Buenos días! Jesús
de Nazaret nació en una pequeña aldea en Oriente Próximo. Su madre era una
campesina. Trabajó hasta los treinta años en un taller de carpintería y,
durante tres años, fue un predicador itinerante.
No escribió ningún
libro. No tuvo ningún despacho. No poseyó casa propia. No hizo ninguna de estas
cosas que, normalmente, asociamos con la grandeza. No tuvo más credenciales que
su persona.
Siendo aún un
adulto joven, la opinión pública se volcó contra él. Sus amigos huyeron. Fue
entregado en manos de sus enemigos. Le sometieron a una pantomima de juicio.
Fue clavado en la cruz entre dos salteadores y lo sepultaron en una tumba
prestada por un amigo.
Han pasado veinte
siglos y hoy es la figura central de la raza humana. Jesús sigue hoy siendo
noticia. Y después de más de 2000 años. Además, nos sigue invitando a seguirle.
Sigue estando en primera línea. Si pusiéramos juntos todos los ejércitos que
han marchado sobre la tierra, todas las armadas que han surcado los mares,
todos los parlamentos que han legislado, todos los reyes que han reinado, no
han influido en la vida del hombre como sólo este hombre.
Y los cristianos
sabemos que Jesús ha resucitado, vive y nos acompaña en el día a día de nuestra
vida.
Reflexión: ¿Has pensado que tú puedes ser un aliado
de la Resurrección, y generar vida a tu alrededor? La condición es vivir unido
a Jesús, sentirse su seguidor. Sin Él no podemos hacer nada.
JUEVES: EL
AMIGO
¡Buenos días!
Un anciano había
caído gravemente enfermo. Y en seguida fue a verlo su párroco. Apenas entró en
la habitación del enfermo advirtió el señor cura una silla vacía. Estaba al
lado de la cama como algo misterioso, como si estuviera ocupada por alguien
invisible. El cura le preguntó si le
hacia algún servicio. El buen hombre le contestó con una débil sonrisa:
—Pienso que en
ella está sentado Jesús. Estaba hablando con él. Hace año, me era muy difícil
pensar en la oración. Hasta que un amigo me descubrió que la oración consiste
en hablar con Jesús. Así que ahora me imagino que es Jesús el que está sentado
en la silla a mi lado. Le hablo, le escucho y pienso en lo que me dice. Desde
entonces jamás se me ha hecho difícil orar.
Unos días después, se presentó en el despacho parroquial la hija del
anciano para comunicarle que su padre habla muerto. Le dijo:
—Lo dejé solo un
par de horas. Al volver a su habitación, lo encontré muerto con la cabeza apoyada
en la silla vacía que tenía siempre al lado de su cama.
¡Qué bonita la
historia de hoy! Nos alegra saber que podemos hablar contigo. Son tantos los
momentos en que necesitamos desahogarnos con alguien que esté dispuesto a
escucharnos. Gracias, Señor, porque podemos hablarte y tú nos respondes en lo
hondo del corazón. Haz que también nosotros escuchemos a quienes tienen
necesidad de ser escuchados.
VIERNES: ABRE TUS OJOS A LA VERDAD
¡Buenos días! Un
hombre que paseaba cierto día por un hermoso bosque vio a lo lejos un zorro
tumbado al pie de un inmenso árbol. Al acercarse algo más, se dio cuenta de que
había perdido sus patas y no podía caminar para encontrar alimento. Entonces
vio llegar un tigre que llevaba una presa en su boca. El tigre se hartó de
comer y dejó el resto de la presa al alcance del zorro. Al día siguiente pudo
ver nuestro caminante la misma operación: Dios volvió a alimentar al zorro por
medio del mismo tigre. Comenzó a maravillarse de la inmensa bondad de Dios y se
dijo a sí mismo: “Voy yo también a quedarme en un rincón, confiando plenamente
en el Señor, y éste, que cuida del zorro, cuidará, con mayor razón de mí”. Así
lo hizo durante varios días, pero nadie acudió a alimentarlo. El pobre hombre,
tozudo él, estaba ya casi a las puertas de la muerte, cuando oyó una voz que le
decía: “Oye, tú, que te encuentras en la senda del error: ¡abre tus ojos a la
Verdad! Sigue el ejemplo del tigre y deja de imitar al pobre zorro mutilado!”.
