4ª SEMANA DE MAYO
LUNES:
PRECISIÓN
¡Buenos días!
“Que vuestro sí, sea sí, y vuestro no, sea no”.
Ahí está el poder de las palabras. Poder para perfilar, para poner
límites, para DESCRIBIR. Poder para herir. O para enamorar. Para seducir, convencer
y disculpar. Ser una persona “de palabra” quiere decir ser de fiar. Tanto poder
tienen nuestros versos, nuestros verbos, nuestras promesas o nuestras
negativas… que es necesario pensar en ellas. Frente a la cháchara, SOBRIEDAD.
Frente a la mentira, sinceridad. Frente al cacareo, SERENIDAD. Para hacer, de
nuestros días, POESÍA.
MARTES: EL SILENCIO DE MARÍA
¡Buenos días!
Nunca, María, una mujer como Tú sin decir nada, dijo tanto. Vale más, tu actitud
de escucha, que mil palabras. Hablan más tus obras que un libro de multitud de
páginas.
Nunca, María,
nadie como Tú dijo tanto en tan poco espacio de tiempo. Con un ¡sí!, comenzó Dios
a hacerse grande en tu seno. Con un ¡Sí!, germinó Jesús en tus entrañas. Con un
¡Sí!, Belén preparó humilde morada al Niño.
Sí, María; tus
hechos fueron más elocuentes que tus dichos. Tu sencillez más certera que tus
palabras.
Tu silencio el
secreto más profundo de tus galanteos con el Espíritu. Si, María; enséñanos el
difícil arte de decir poco y hacer mucho.
MIÉRCOLES: PATITO FEO.
¡Buenos días! Puede
que no seas el mejor en determinadas cosas… puede que la vida te haya hecho
creer que tu diferencia respecto a los demás es negativa para ti y para los
otros.
Puede que te de
miedo mostraste como eres por temor a defraudar a los otros o puede que no te
sientas en el lugar apropiado para ti por sentirte distinto a los otros…
En cualquiera de
los casos no te sirve de nada esconderte para no mostrar a los demás quien eres
verdaderamente. Es posible que, el cisne que habita en ti, se vea mermado por
tu miedo, por tu inseguridad, y que todo ello te suponga una barrera difícil de
afrontar.
Ante esto tan sólo
te queda CONFIAR en ti mismo, en tus posibilidades, en tu potencial, en tus
deseos de autenticidad.
Nunca escondas lo
que eres, pues lo que eres es lo que realmente te hace especial y original.
JUEVES: MARÍA LÁMPARA
ENCENDIDA.
¡Buenos días! En María se realizan las promesas de nuestra
salvación; en Ella se refleja la belleza primera con la que Dios concibió a la
humanidad.
En Ella, el
silencio profundo del alma perfecta y abierta hacia el infinito, se transforma
en amor, en palabra, en vida, se hace Cristo. En Ella, toda piedad, gentileza,
soberanía y poesía es viva.
En Ella, tanto la
fe como la esperanza, la fortaleza y la bondad, la humildad y la gracia con esa
estela de realismo y misterio tienen expresiones sobrehumanas. En Ella cual
cirio encendido, se irradia a Cristo y su Espíritu.
VIERNES: MARÍA SONRÍE CADA VEZ QUE SALE EL SOL.
¡Buenos días! ¿Sabes cuál es la primera
frase que se pone en boca de María en el Evangelio? Dice: ¿CÓMO SE HARÁ LO QUE
DICES SI NO TENGO RELACIONES CON NINGÚN HOMBRE?” Lo dice justo después de que
el ángel le diga que va a nacer de ella el Hijo de Dios, que se llamará Jesús.
Dicho de otra forma, sería algo así como: “¿CÓMO SE HARÁ REALIDAD LO QUE DIOS
ME PIDE SI YO SOY INCAPAZ DE HACERLO?”
Quizá pienses que a ti Dios nunca te ha
pedido nada, pero si lo piensas despacio, verás que no es cierto. Quizá no eres
consciente de que Dios te haya pedido nada a ti personalmente, pero si estás
atento, verás que hay cosas que sabemos que Dios nos pide a todos: decir la
verdad y no mentir, tratar bien a los demás en lugar de criticarles y
fastidiarles, intentar que el mundo sea más justo y solidario, ser gente
de paz y no arreglar las cosas con
violencia… En fin, tú mismo puedes poner más ejemplos. Y es normal que a
nosotros nos pase lo mismo que a María: que nos vemos incapaces de hacerlo,
porque es difícil, porque nos complica la vida, porque es más cómodo ir a lo
nuestro…
Por eso, María es una mujer que nos ayuda
y nos anima: Dios ya sabe que nosotros solos no podemos hacer casi nada, pero
contamos con su ayuda. Sin Él no haríamos casi nada, pero sin que nosotros
pongamos todo de nuestra parte, Dios tampoco lo puede hacer,
ya que respeta nuestra libertad y tenemos
que ser lo que decidamos que queremos dejarnos ayudar por Él y su Madre.
Pidamos hoy a Dios que nos ayude en eso
que cada uno sabe que más le cuesta hacer. No olvides que, para Dios, no hay
nada imposible.





