sábado, 8 de junio de 2024

"Una sonrisa para cada día". ESO, CFGB y Bachillerato. 2ª SEMANA DE JUNIO.

 


II SEMANA

Lunes: EL ÚLTIMO MENSAJE

¡Buenos días!  He tenido una vida dichosa y deseo que todos vosotros tengáis también vidas muy dichosas.

Tengo para mí que Dios nos ha puesto en este mundo encantador para que seamos felices y gocemos de la vida. Pero la felicidad no proviene de la riqueza, ni de tener éxito en la carrera simplemente, ni de darse gusto uno a sí mismo.  Un paso hacia la felicidad es hacerse uno sano y fuerte cuando niño, para poder ser útil y así poder gozar de la vida cuando se es hombre.

El estudio de la naturaleza os enseñará cómo ha llenado Dios de cosas bellas y maravillosas este mundo para que las podáis gozar.

Estad satisfechos con lo que os haya tocado y sacad de ello el mejor partido que podáis.

Ved siempre el lado bueno de las cosas y no el malo. Pero la verdadera manera de obtener la felicidad es haciendo felices a los demás. Tratad de dejar este mundo en mejores condiciones de como lo encontrasteis.

De esta manera, cuando os llegue la hora de morir, podréis hacerlo felices porque, por lo menos, no perdisteis el tiempo e invertisteis cuanto os fue posible por hacer el bien. Estad listos en esa forma para gozar de una vida feliz 

Martes: CONFIANZA

¡Buenos días! ¡Buenos días!  Cierta vez un niño visitó una pequeña pero hermosa casa en un tranquilo barrio. La casa era de dos pisos, con alfombras en los cuartos, paredes blancas y una gran ventana con vista al jardín. Le

encantó aquel lugar y en su corazón pidió a Dios tener una casa así al crecer, para poder ver crecer a sus hijos. El tiempo pasó y aquel niño creció y como es costumbre, olvidó esa y muchas otras

peticiones que se hacen a Dios cuando se es niño. Estudió, se graduó como profesional y se casó.

Una noche clara de verano mientras su esposa dormía tranquilamente en su primer mes de embarazo, tomó la Biblia y leyó el Salmo 37:4 que dice: "Deléitate en el Señor, y Él te concederá los deseos más profundos de tu corazón". Por un momento se detuvo a pensar y meditaba mientras caminaba por la alfombra del cuarto, entonces bajó al primer piso de su casa. Al llegar abajo cayó de rodillas, y rodeado de paredes blancas, en medio de la quietud de aquel barrio, mientras miraba por la ventana grande que daba al jardín... agradeció en medio de lágrimas a Dios diciendo: "Gracias Señor, pues eres fiel en todo y cumples aún aquello que yo mismo había olvidado...".

Miércoles: LA HUMILDAD DE LOS SABIOS

¡Buenos días! Un amigo le preguntó a Samuel B. Morse, el inventor del telégrafo: “¿Qué hacías en los mo­mentos de dificultad?”

Le contestó el inventor con toda sencillez:

“Te voy a responder en confianza, pues es algo que nunca he revelado en público. Cuando no sabía qué camino tomar, me ponía de rodillas y le pedía a Dios luz y conocimiento”.

“¿Y le venía la luz y el conocimiento?”, le preguntó el amigo.

- Sí – declaró Morse. Y tengo que decirte que cuando me llegaron honores y alabanzas a cuenta del invento que lleva mi nombre, nunca creí que me las merecía.  He dado una aplica­ción valiosa de la electricidad, no porque yo fuera superior a otros hombres, sino únicamente porque Dios, que quería concedérsela a la humanidad, tenía que descubrírsela a alguien, y le pareció bien descubrírmela a mí”.

ORACIÓN: Señor, desde el silencio de este día que nace, vengo a pedirte paz, sabiduría y fortaleza. Quiero mirar hoy el mundo con unos ojos llenos de amor; quiero ser paciente, comprensivo y amable. Amén.

Jueves:   SIEMPRE SUMAR

¡Buenos días! Siempre se ha dicho que “la unión hace la fuerza” y que cuando todos tiran del mismo carro y en la misma dirección el trabajo se hace más llevadero. Estamos en las últimas horas del curso y sé que la cabeza está pensando en los últimos exámenes que posiblemente quedan.

A pesar de todo, me atrevo a proponerte un minuto de silencio, en el que de una manera rápida, seas capaz de pasar delante de ti los muchos acontecimientos que a lo largo del curso se han ido sucediendo.

Desde el lejano Septiembre, con el inicio del curso; Octubre, con la celebración del Domund; Noviembre con los primeros exámenes, Diciembre con la fiesta de la Inmaculada y las vacaciones de Navidad. El retorno difícil con la cuesta de Enero y su final con la Semana de la Paz. Febrero y sus carnavales, Marzo con más exámenes; Abril y las Vacaciones de Semana Santa…Que esos recuerdos te dejen huella en tu corazón y los recuerdes siempre con cariño.

Viernes: EL INVENTARIO DE LAS COSAS PERDIDAS

¡Buenos días! A mi abuelo aquel día lo vi distinto. Tenía la mirada enfocada en lo distante. Casi ausente. Pienso ahora que tal vez presentía que era el último día de su vida.

Me aproximé y le dije: "¡Buenos días, abuelo!". Y él extendió su mano en silencio. Me senté junto a su sillón y después de unos instantes un tanto misteriosos, exclamó: "¡Hoy es día de inventario, hijo!". "¿Inventario?", pregunté sorprendido.

"Sí. ¡El inventario de tantas cosas perdidas! Siempre tuve deseos de hacer muchas cosas que luego nunca hice, por no tener la voluntad suficiente para sobreponerme a mi pereza.

Recuerdo también aquella chica que amé en silencio por cuatro años, hasta que un día se marchó del pueblo sin yo saberlo. También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero no me atreví. Recuerdo tantos momentos en que he hecho daño a otros por no tener el valor necesario para hablar, para decir lo que pensaba. Y otras veces en que me faltó valentía para ser leal. Y las pocas veces que le he dicho a tu abuela que la quiero, y la quiero con locura. ¡Tantas cosas no concluidas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas!".

Luego, su mirada se hundió aun más en el vacío y se le humedecieron sus ojos, y continuó: "Este es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mi ya no me sirve. A ti sí. Te lo dejo como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo".

Luego, con cierta alegría en el rostro, continuó: "¿Sabes qué he descubierto en estos días? ¿Sabes cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?".

La pregunta me sorprendió y solo atiné a decir, con inseguridad: "No lo había pensado. Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearle el mal...".

Me miró con afecto y me dijo: "Pienso que el pecado más grave en la vida de un ser humano es el pecado por omisión. Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas."

REFLEXIÓN: Estas semanas que vamos a disfrutar de vacaciones, son una buena oportunidad para sacar un momento de tu tiempo y dedicarlo a hacer con calma tu propio "inventario" de las cosas perdidas, de las cosas no dichas, del tiempo no aprovechado, del afecto no manifestado, etc.


No hay comentarios:

Publicar un comentario