LECTURAS TERCERA SEMANA DE MARZO
Lunes: El pescador.
Tema: LA AVARICIA.
¡Buenos
días! Un rico industrial del Norte se horrorizó cuando vio a un pescador del
Sur tranquilamente recostado en su barca y fumando una pipa. Creyendo hacerle
un favor, le preguntó: “¿Por qué no estás pescando?”.
‐“Porque
ya he pescado bastante por hoy”, respondió el pescador.
‐“¿Y
por qué no pescas más de lo que necesitas?”, insistió el industrial.
‐“¿Y
qué iba a hacer con ello?”, preguntó a su vez el pescador.
‐“Ganarías
más dinero, ‐fue la respuesta‐ y de ese modo podrías poner un motor a tu barca;
entonces podrías ir a aguas más profundas y pescar más peces, con lo que
ganarías lo suficiente para comprarte unas redes de nylon. Y con ellas sacarías
más peces y más dinero. Pronto ganarías para tener dos barcas… y hasta una
verdadera flota. Entonces serías rico como yo.
‐“¿Y
qué haría entonces?”, preguntó de nuevo el pescador.
‐Podrías
sentarte y disfrutar de la vida”, respondió el industrial.
‐“¿Y
qué crees que estoy haciendo en este preciso momento?”, respondió el satisfecho
pescador.
Reflexión: Señor Jesús: Hay quien vive para
trabajar y hay también quien trabaja para vivir. Tú quieres que evitemos los
dos extremos. Ayúdanos a estudiar lo necesario y al mismo tiempo a cultivar
nuestro corazón, nuestra fe, nuestro cuerpo, la amistad y las buenas aficiones.
Te pedimos por quienes no han encontrado aún su primer trabajo y por quienes
habiéndolo tenido lo han perdido.
Martes: Los peces
profetas.
Tema: LA FALSEDAD.
¡Buenos
días! Érase una vez una colonia de peces, que se sentía tan feliz, tan feliz,
que un gran grupo de ellos se puso a gritar: “Si a esos infelices hombres que
viven fuera del agua pudiéramos mostrarles la calidad de nuestras vidas, la
fuerza de nuestra comunidad, la felicidad de nuestra existencia, fácilmente
lograríamos que siguieran nuestro ejemplo…vivieran con nosotros y fueran
felices. ¡Salgamos a ese mundo malvado, a predicar nuestro evangelio de
salvación a nuestros hermanos y hermanas, para traerlos a nuestros mares!”. Y los peces salieron a las playas. Al dejar el
agua y encontrarse con el aire puro, los ojos les picaban, los oídos les
dolían, sus bronquios se asfixiaban y a sus escamas se les hacía imposible
soportar la fuerza del sol. No obstante, su deseo de hacer el bien a los
animales terrestres era tan grande, que los peces más fuertes pudieron llegar
hasta la aldea más cercana. Empezaron a contar las maravillas de vivir en el
agua, la felicidad que sólo allí se podía lograr… Los más sensatos del pueblo
se fueron retirando conforme la predicación absurda avanzaba, pero hubo un
reducido grupito de jóvenes, ansiosos de novedades, que les hizo caso,
regresaron con los peces, se zambulleron como ellos en el agua y poco antes de
llegar al fondo… se ahogaron.
Reflexión: Señor Jesús: Otra vez hoy nos
aparece la publicidad y sus efectos negativos. ¡Para qué querremos a veces
nuestra inteligencia!. La vida es un continuo ejercicio de discernimiento: no
todo lo que se anuncia como bueno lo es. Ayúdanos a no dejarnos engañar por
falsas publicidades. Te pedimos por quienes se han dejado engañar por la
aparente felicidad de las drogas, el alcohol, la prostitución, los juegos de
azar…que sepan vencer las tentaciones que todo esto supone.
Miércoles: Santa
Teresa de Jesús.
Tema: LA TENTACIÓN.
¡Buenos
días! Cuentan de Santa Teresa de Jesús, –no sabemos si será histórico o
inventado‐, que cierto día el Demonio la visitó, para convencerla de que no era
necesario que rezara tanto y llevara una vida tan sacrificada a favor de sus
monjas del Carmelo Reformado. El Demonio le argumentó así: “Teresa, una de dos:
o te vas a condenar o te vas a salvar. Si te vas a condenar, ¿para qué tanto
rezar y esa vida tan sacrificada que llevas?: dedícate a la buena vida. Y si te
vas a salvar, lo mismo: aunque no reces ni te sacrifiques tanto por tus monjas,
te vas a salvar; de modo que dedícate, mujer, a la buena vida y no seas tonta.
Y cuentan también, que Teresa, una mujer inteligente y valiente, le dio la
vuelta al argumento así: “Mira, Demonio, una de dos: o me voy a condenar o me
voy a salvar. Si me voy a condenar, tú estás perdiendo el tiempo ahora conmigo;
dedícate a conquistar a otras personas, porque, aunque tú no me tientes, me voy
a condenar. Y si me voy a salvar, igualmente estás perdiendo el tiempo conmigo,
porque por mucho que me tientes, me voy a salvar.”
Seguro
que esta historia la inventó algún sacerdote que quería enseñarnos que siempre
hemos de resistir las tentaciones del Maligno.
Reflexión: Señor Jesús: Cuaresma es un tiempo
para la conversión y preparación para la Pascua. Y todos necesitamos
convertirnos, porque todos hemos caído más de una vez en la tentación. Ayúdanos
a aprovechar esta llamada a la conversión y a preparar la Pascua. Te pedimos
esta mañana por las personas que están viviendo con seriedad este tiempo de
preparación para la Pascua de Resurrección.
Jueves: Timoteo y el
pez.
Tema: LA AMBICIÓN.
¡Buenos
días! Timoteo era un hombre ambicioso. Nunca tenía suficiente dinero y
posesiones. Constantemente discutía con sus vecinos sobre cuestiones
monetarias. Un día, uno de sus enemigos decidió acabar con Timoteo. Con gran
astucia, se presentó ante él con un pequeño pez en un vaso de cristal, y le
dijo: Timoteo, cuando este pez alcance su tamaño normal y muera de muerte
natural, su cuerpo se convertirá en oro puro, y tú serás más rico de lo que
nunca soñaste”. La insaciable ambición de Timoteo se impuso a su sentido común,
y creyó la historia del pez de su enemigo. Lo contempló de cerca, con alegría y
agradecimiento. Se lo llevó a su casa y lo metió en un recipiente más grande.
Lo alimentó generosamente y, con gran contento suyo, el pez fue creciendo y
creciendo, hasta que se hizo demasiado grande para el recipiente. Gastándose
una fortuna, Timoteo hizo construir primero un depósito amplio y después un
pequeño lago para el pez, que no dejaba de crecer. Pasado unos años, Timoteo
había gastado todos sus ahorros, soñando con el día en que habría de conseguir
toda aquella cantidad de oro. Al final, en bancarrota y viejo, Timoteo se murió
antes que el pez. Nunca la ambición le permitió darse cuenta de que su enemigo
le había obsequiado con una cría de ballena.
Reflexión: Señor Jesús: Los refranes son la
sabiduría del pueblo. Y dice uno de ellos que la ambición rompe el saco. Eso le
pasó a Timoteo y lo mismo nos pasa a nosotros con frecuencia. Ayúdanos a no
caer en la trampa de la ambición. Te pedimos por esas personas avariciosas, que
se aprovechan de la necesidad de los otros y les presten dinero con intereses
subidísimos, hasta robarles su pobre hacienda.
Viernes: El congreso científico.
Tema: EL
MEDIOAMBIENTE.
¡Buenos
días! Discutía un grupo de sesudos científicos, venidos de las más famosas
universidades de Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, etc., sobre el concepto
de “progreso” y no se ponían de acuerdo en su definición. Pero lo peor no era
esto, sino que buena parte de aquellos sesudos científicos sostenían que la
carrera desenfrenada que nuestra sociedad lleva de consumo, terminaría dando al
traste con el progreso de la humanidad. Dicho de otra manera: que nuestro mundo
por tanto progresar está agonizando. Y uno de ellos, lo quiso confirmar con una
escena inolvidable de una de las películas de los Hermanos Max: “conducían los
hermanos un tren con la caldera de carbón. Cuando el carbón se les acabó, para
alimentar la caldera y lograr que siguiera funcionando, no se les ocurrió otra
cosa que ir desarmando, uno a uno, los vagones de madera que componían el
convoy. Una vez que los vagones de madera fueron materialmente consumidos en el
fuego de la caldera, la máquina a vapor se detuvo… ¡y se quedaron sin tren y
sin viaje!
Reflexión: Señor Jesús: Es verdad que nuestro
progreso amenaza ruina, si no lo reconducimos. Ni el agua, ni el petróleo, ni
la madera, ni la electricidad… son bienes ilimitados. El medio ambiente o se
cuida o se vuelve nocivo para la vida. Te pedimos por esos insensatos que creen
que porque tienen dinero derrochan la energía y los recursos naturales y no
cuidan el medio ambiente.
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