sábado, 14 de febrero de 2026

"Una sonrisa para cada día". ESO, CFGB y Bachillerato. 2ª Semana de Febrero.

 


3ª SEMANA DE FEBRERO

LUNES: EL INVENTARIO DE LAS COSAS PERDIDAS

¡Buenos días! A mi abuelo aquel día lo vi distinto. Tenía la mirada enfocada en lo distante. Casi ausente.

Pienso ahora que tal vez presentía que era el último día de su vida. Me aproximé y le dije:

"¡Buenos días, abuelo!". Y él extendió su mano en silencio. Me senté junto a su sillón y

después de unos instantes un tanto misteriosos, exclamó: "¡Hoy es día de inventario, hijo!".

"¿Inventario?", pregunté sorprendido.

"Sí. ¡El inventario de tantas cosas perdidas! Siempre tuve deseos de hacer muchas cosas que

luego nunca hice, por no tener la voluntad suficiente para sobreponerme a mi pereza.

Recuerdo también aquella chica que amé en silencio por cuatro años, hasta que un día se

marchó del pueblo sin yo saberlo. También estuve a punto de estudiar ingeniería, pero no me

atreví. Recuerdo tantos momentos en que he hecho daño a otros por no tener el valor

necesario para hablar, para decir lo que pensaba, para pedirles perdón. Y otras veces en que me faltó valentía para ser leal. Y las pocas veces que le he dicho a tu abuela que la quiero, y la quiero con locura.

¡Tantas cosas no concluidas, tantos amores no declarados, tantas oportunidades perdidas!".

Luego, su mirada se hundió aún más en el vacío y se le humedecieron sus ojos, y continuó:

"Este es mi inventario de cosas perdidas, la revisión de mi vida. A mí ya no me sirve. A ti sí. Te

lo dejo como regalo para que puedas hacer tu inventario a tiempo".

Luego, con cierta alegría en el rostro, continuó: "¿Sabes qué he descubierto en estos días?

¿Sabes cuál es el pecado más grave en la vida de un hombre?".

La pregunta me sorprendió y solo atiné a decir, con inseguridad: "No lo había pensado.

Supongo que matar a otros seres humanos, odiar al prójimo y desearle el mal...".

Me miró con afecto y me dijo: "Pienso que el pecado más grave en la vida de un ser humano es

el pecado por omisión. No haber hecho lo que debía, no haber perdonado a quién me lo pedía. Y lo más doloroso es descubrir las cosas perdidas sin tener tiempo para encontrarlas y recuperarlas."

Reflexión: Estamos a punto de comenzar el tiempo de cuaresma y es una buena oportunidad para sacar un momento de tu tiempo y dedicarlo a hacer con calma tu propio "inventario" de las cosas perdidas, de las cosas no dichas, del tiempo no aprovechado, del afecto no manifestado. ¿Te has parado alguna vez a pensar que en ocasiones no vemos las cosas tal cómo son, sino que las vemos según como somos nosotros? ¿Cómo ves la relación con tus amigos, con tus familias, con los profesores? ¿Te gustaría cambiarlas, mejorarlas? Pues comienza por cambiarte a ti mismo. Comienza hoy mismo.

 

MARTES: LOS CLAVOS

¡Buenos días! Esta es la historia de un chaval que tenía muy mal carácter. Un día su padre, después de

haberlo intentado todo, le dio una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás de la puerta.

El primer día el muchacho clavó 37 clavos detrás de la puerta. Poco a poco las semanas fueron

pasando y, a medida que él aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez menos clavos

detrás de la puerta.

Finalmente descubrió que era más fácil controlar su genio que clavar clavos todos los días

detrás de la puerta. Así llegó el día en que pudo controlar su carácter durante todo el día.

Después de informar a su padre, éste le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra

controlar su carácter. Los días fueron pasando y, finalmente, el joven pudo anunciar a su padre

que no quedaban más clavos por retirar de la puerta.

Su padre le invitó a ir con él hacia la puerta y, una vez allí, le dijo:

“Has trabajado mucho, hijo mío, pero mira todos esos hoyos que hay en la puerta. Nunca más

volverá a ser la misma. Lo que ha pasado con la puerta es, más o menos, lo que también pasa

en la vida. Cada vez que pierdes tú la paciencia, dejas cicatrices en los demás exactamente

iguales a las que vez aquí”.

Reflexión:

Podemos insultar a alguien y después, cuando nos hemos calmado, retirar lo dicho. Eso sin

duda es mucho mejor que el no pedir perdón, pero... el mal que hayamos hecho en la otra

persona habrá dejado ya una cicatriz. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física.

Por favor perdóname si alguna vez dejé una cicatriz en tu puerta (un buen compromiso para el

día de hoy, ¿no te parece?)

 

MIÉRCOLES: LA CASA DE DIOS. ¿DÓNDE VIVE DIOS?

¡Buenos días! Yo era muy pequeño aún, cuando cerca de nuestro pueblo, en una campa, una tarde, se

estableció un grupo de gitanos, con su carro, su tienda de lona, sus animales, etc…Permanecieron allí durante algunos días. En medio de aquella extensa campa había un hermoso pozo, con su muro de piedra, polea, soga y cubo.

El padre de la familia gitana sacaba el agua y todos se refrescaban. Él, a veces, se quedaba mirando al interior del pozo. Yo, por mi parte, me quedaba asombrado mirándole a él.

¿Sabes quién vive ahí abajo, en el interior del pozo? – me preguntó un día el padre de la

familia gitana-. Vive Dios. Mira... – prosiguió.

Entonces, me cogió en brazos y me puso de pie encima del muro. Allí abajo, en las aguas

quietas, como en un espejo, vi mi rostro.

Pero si ése soy yo. Muy bien – dijo el gitano, dejándome de nuevo en el suelo. Ahora ya sabes cuál es la casa de Dios.

Podemos encontrar a Dios siempre y en todos los lugares, siempre dispuesto a ayudarnos.

Pero especialmente podemos encontrarlo en los rostros de las personas. Y en mí mismo, en mi

interior. Jesús decía algo parecido. En cada persona que veáis, si está enferma o necesitada

especialmente, allí me encontraréis.

 

JUEVES: PASOS EN LA ARENA.

¡Buenos días!  Después de que un hombre anciano muriera, al llegar al cielo, Dios le dio la oportunidad de ver de nuevo toda su vida, como si fuese una película. La vida de este hombre era como una larga

playa, desde su nacimiento hasta su muerte.

Sí, allí aparecían siempre las huellas de los pies o de los pasos de dos personas. Dios le

explicó que él siempre había estado a su lado, ayudándole... Siempre, tanto si el hombre se

daba cuenta como si no, Dios había estado allí, apoyándole...

Pero en aquella playa había sitios peligrosos, entre riscos y piedras, y en esos tramos se veían

sólo las huellas de una persona. Cuando las vio, el hombre se quejó ante Dios: “¿Por qué me

dejaste solo en momentos tan difíciles?”

Y Dios le respondió: “No te dejé solo. Esas huellas que se ven ahí son mías. En esos tramos

peligrosos te cogí en brazos, para que no sufrieras ningún daño”. Dios siempre está a nuestro lado, nunca nos suelta la mano.

 

VIERNES: PEQUEÑAS COSAS

¡Buenos días! A menudo, no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo hemos perdido.

A menudo esperamos hasta muy tarde para decir "Lo siento... estaba equivocado".

Algunas veces parece ser que herimos a aquellos a quienes más amamos y a aquellos que más cerca tenemos del corazón.

Demasiadas veces permitimos que cosas sin importancia aparten nuestras vidas. Tal vez demasiadas veces dejamos que nimiedades, pequeñas cosas, trabajen negativamente en nuestra mente.

Y entonces es demasiado tarde cuando finalmente "vemos" aquello que nos hacía ciegos. Por eso, asegúrate que dejas saber a las personas cuanto significan para ti. Tomate el momento para decir "esas palabras" antes que el tiempo ya haya pasado. Aprecia y valora todo lo que tienes. Aprecia y valora a las personas que forman parte de tu vida, aunque a veces lleguen momentos difíciles con ellas.  Y sé agradecido por las pequeñas cosas de la vida, porque significan mucho y son las que nos hacen felices. 


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