1ª SEMANA DE MAYO
MARTES: MES DE MAYO, MES DE MARÍA
¡Buenos días!
Acabamos de comenzar uno de los meses del año más bonitos: es el mes de las
flores, el mes de María. Una oportunidad para acordarnos más de la que es
nuestra Buena Madre. El mes de mayo nos ofrece una gran oportunidad para
manifestar a nuestra Madre María nuestro cariño en la oración y en la vida:
haciendo bien las cosas, siendo más amables, trabajando más... En este comienzo
del mes de mayo sepamos dar gracias a Dios por habernos dado una Madre que nos
ayuda a ser mejores. Fíjate cómo podemos llegar a ser mejores:
1.- Levántate y
camina. Ante ti hay un largo camino, descubre lo que Dios te tiene preparado.
2.- Alégrate y
diviértete. Hay muchos motivos para ello.
3.- Disfruta y
valora. En lo pequeño encontrarás el sentido.
4.- Conoce y ama.
No puedes dejar que se endurezca tu corazón.
5.- Habla y
dialoga. Todos necesitamos ser reconocidos.
6.- Reconoce y
perdona. Así nadie se sentirá excluido.
7.- Agradece y
comparte. Para que todos -también tú- vivamos mejor.
8.- Confía, a veces
en la vida hay que arriesgar.
MIÉRCOLES: LA RANA ORGULLOSA DE SU TALENTO
¡Buenos días! Una
rana se preguntaba cómo podía alejarse del clima frío del invierno. Unos gansos
le sugirieron que emigrara con ellos. Pero el problema era que la rana no sabía
volar.
-Dejadme a mí
-dijo la rana-. Tengo un cerebro espléndido.
Luego pidió a dos
gansos que la ayudaran a recoger una caña fuerte, cada uno sosteniéndola por un
extremo. La rana pensaba sujetarse a la caña con su boca. A su debido tiempo,
los gansos y la rana comenzaron su travesía. Al poco rato pasaron por una
pequeña ciudad, y los habitantes de allí salieron para ver el sorprendente
espectáculo. Alguien preguntó:
-¿A quién se le
ocurrió tan brillante idea?
Esto hizo que la
rana se sintiera tan orgullosa y con tal sentido de importancia, que exclamó:
-¡¡¡A
mí!!!-desprendiéndose de la caña.
Su orgullo fue su
ruina, porque al momento en que abrió la boca cayó al vacío, y murió.
Reflexión: Hay ocasiones en que la falta de humildad
o el exceso de orgullo, pueden echar abajo los planes más excelentes. Una de
las grandes enseñanzas de Jesús fue la humildad, bastante perdida en estos
tiempos. Dale gracias a Dios por tus éxitos, pero recuerda que TODO lo que
tienes te lo ha dado Dios, quien nunca te olvida y siempre te espera. Nunca te
alabes excesivamente de las cosas que tienes o sabes, pues otros saben de otras
cosas que tú ni siquiera imaginas.
JUEVES: FÁBULA PARA IMPACIENTES.
¡Buenos días! Érase
una vez en un país muy lejano un rey que era muy polémico por sus acciones.
Tomaba a los
prisioneros de guerra y los llevaba hacia una enorme sala. Los prisioneros eran
colocados en grandes hileras en el centro de la sala y el rey gritaba
diciéndoles:
-Les voy a dar una
oportunidad, miren el rincón del lado derecho de la sala.
Al hacer esto, los
prisioneros veían a algunos soldados armados con arcos y flechas, listos para
cualquier acción.
-Ahora, continuaba
el rey, miren hacia el rincón del lado izquierdo.
Al hacer esto,
todos los prisioneros notaban que había una horrible y grotesca puerta negra,
de aspecto dantesco, cráneos humanos servían como decoración y el picaporte
para abrirla era la mano de un cadáver. En verdad, algo verdaderamente horrible
solo de imaginar, mucho más para ver.
El rey se colocaba
en el centro de la sala y gritaba:
– Ahora escojan,
¿qué es lo que ustedes quieren? ¿Morir clavados por flechas o abrir rápidamente
aquella puerta negra mientras los dejo encerrados allí? Ahora decidan.
Todos los
prisioneros tenían el mismo comportamiento: a la hora de tomar la decisión,
ellos llegaban cerca de la horrorosa puerta negra de más de cuatro metros de
altura, miraban los cadáveres, la sangre humana y los esqueletos con leyendas
escritas del tipo: «viva la muerte», y decidían: -«Prefiero morir atravesado por
las fechas.»
Uno a uno, todos
actuaban de la misma forma, miraban la puerta negra y a los arqueros de la
muerte y decían al rey:
– «Prefiero ser
atravesado por flechas a abrir esa puerta y quedarme encerrado».
Millares optaron
por lo que estaban viendo que hacían los demás: elegir la muerte por las
flechas.
Un día, la guerra
terminó. Pasado el tiempo, uno de los soldados del «pelotón de flechas» estaba
barriendo la enorme sala cuando apareció el rey. El soldado con toda reverencia
y un poco temeroso, preguntó: – «Sabes, gran rey, yo siempre tuve una
curiosidad, no se enfade con mi pregunta, pero, ¿qué es lo que hay detrás de
aquella puerta negra?»
El rey respondió:
Pues bien, ve y abre esa puerta negra.»
El soldado,
temeroso, abrió cautelosamente la puerta y sintió un rayo puro de sol besar el
suelo de la enorme sala, abrió un poco más la puerta y más luz y un delicioso
aroma a verde llenaron el lugar.
El soldado notó
que la puerta negra daba hacia un campo que apuntaba a un gran camino. Fue ahí
que el soldado se dio cuenta de que la puerta negra llevaba hacia la libertad.
Reflexión: ¿Qué es para vosotros la puerta negra? El miedo a lo desconocido, a no ser
capaz, una inseguridad que paraliza, o una frustración. Miedo a asumir riesgos…Creo
que en muchos momentos de nuestra vida tenemos puertas negras en nuestro
interior ¿cuáles son las vuestras? ¿qué pasaría si las abrierais?
VIERNES: AUTOEVALUACIÓN
¡Buenos días! Un
joven fue a la farmacia y pidió usar el teléfono. Mientras llamaba, el dueño de
la farmacia escuchaba la conversación. —“Buenos días. ¿Me podría dar empleo?
Puedo cortar el césped de su jardín. Dijo el joven al teléfono. —“Ya tengo a
alguien que me corta el césped. Muchas gracias”. Se escuchó que respondía una
señora del otro lado de la línea. —“Pero yo puedo cortarlo por la mitad de
precio de quien se lo corta ahora”, dijo el joven. —“Gracias por la oferta,
pero estoy realmente satisfecha con el servicio que recibo actualmente.” —“Pero
yo puedo barrer su vereda y hacer que su jardín luzca como el más lindo de todo
el vecindario”, afirmó el joven. —“No. Muchas gracias.” Concluyó la señora.
Sonriendo, el joven colgó el teléfono. Entonces el dueño de la farmacia, que
había escuchado toda la conversación, se acercó. —“Me gusta tu actitud
muchacho. Felicitaciones por tu espíritu positivo. ¿Te gustaría trabajar
aquí?”. —“No. Muchas gracias.” Respondió feliz el joven. El hombre asombrado le
dijo: —“Pero si estabas pidiendo trabajo ahora.” —“No, Señor. Estaba
comprobando mi desempeño en el trabajo que tengo ahora. Yo soy la persona que
trabaja para la señora que acabo de colgar.”
Reflexión: perdemos el tiempo comparándonos con los
demás, cuando lo que necesitamos para crecer como personas es compararnos con
nosotros mismos, hacer una buena autoevaluación.

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