domingo, 10 de noviembre de 2024

"Una sonrisa para cada día". ESO, CFGB y Bachillerato. 2ª SEMANA DE NOVIEMBRE.

 


II SEMANA 

Lunes: La rigidez y la blandura

Tema: FLEXIBILIDAD‐TOLERANCIA

¡Buenos días! El discípulo de un Filósofo fue a visitar al Maestro en su lecho de muerte. «¿No tenéis todavía algo que decir a vuestro discípulo?», le preguntó. Entonces el Sabio abrió la boca y dijo al joven que mirara dentro. «¿Todavía tengo mi lengua?» le dijo. «Ciertamente», respondió el otro. «Y mis dientes, ¿están todavía?». «No», replicó el discípulo. «¿Y sabes por qué la lengua dura más que los dientes? Porque es blanda, es flexible. Los dientes caen antes porque son duros. Ahora has aprendido todo aquello que vale la pena aprender. No tengo otra cosa que enseñarte.» (Leyenda árabe)

Reflexión: Cada día hay más personas deprimidas y enfermas de los nervios. Señor, a nuestro mundo le falta alegría. La alegría da fuerza para soportar con elegancia las dificultades de cada día. Haznos jóvenes alegres, con esa alegría sana que no la da la droga ni el alcohol. Te pedimos hoy, Señor, por aquellos que han caído en la droga, el alcohol, para que aprendan a buscar la alegría auténtica y nosotros podamos ayudarles.

Martes: El milagro de la vida.

Tema: LA VIDA.

¡Buenos días! Sucedió que en un seno materno fueron concebidos gemelos. Pasaron las semanas y los gemelos crecieron. A medida que fueron tomando conciencia, su alegría rebosaba: Dime ¿no es increíble que vivamos?, ¿No es maravillosos estar aquí?...Cuando encontraron el cordón que les unía a su madre y a través del cual les llegaba el alimento, exclamaron llenos de gozo: ¡Tanto nos ama nuestra madre que comparte su vida con nosotros!. Cuando estaban ya para dejar el seno materno les vinieron las dudas. Uno decía: ¿habrá otra vida después de ésta?: sin el cordón de la vida no es posible vivir; además, otros antes que nosotros han abandonado el seno materno y ninguno de ellos ha vuelto a decirnos que haya vida tras el nacimiento. El otro pensaba: si la concepción acaba con el nacimiento ¿qué sentido tiene esta vida aquí?: no tiene ninguno. A lo mejor resulta que ni existe una madre, como siempre hemos creído. ‐Sí que debe existir, protestaba el primero. Por fin llegó el momento del nacimiento. Y cuando los gemelos dejaron su mundo, abrieron los ojos y lanzaron un grito: lo que vieron superó sus más atrevidos sueños: descubrieron la vida verdadera, vieron el rostro de la madre y, lo más importante, sintieron sus caricias.

Reflexión: Señor Jesús: La gente se entristece cuando pierde a un ser querido, pero la parábola de esta mañana nos enseña que olvidamos, como los gemelos, que siendo tan bonita esta vida, es aún más hermosa la vida que nos espera fuera de esta tierra. Ayúdanos a crecer en la fe. Te pedimos esta mañana por los familiares y amigos difuntos de cada uno de nosotros y por aquéllos que no tienen quienes les recen.

Miércoles: La cita.

Tema: MUERTE

¡Buenos días! Una antigua leyenda árabe cuenta la triste historia del paje del sultán de Bagdad. Un día el joven paje cayó angustiado a los pies de su señor, que le quería mucho, pidiéndole prestado su mejor caballo, aquel que parecía volar, de lo rápido que corría.

—¿Para qué?— le preguntó el sultán.—He visto la Muerte en el jardín y ha hecho un gesto, dirigiéndose a mí. Con tu caballo me escaparé a Basora y me esconderé en el mercado. La Muerte no me encontrará. El sultán dio su corcel al joven, que partió a todo galope. El sultán bajó al jardín y vio a la Muerte en actitud de espera.—¿Por qué has amenazado a mi paje?—le dijo.—Yo de hecho no lo he amenazado—respondió la Muerte—. Sólo he levantado el brazo sorprendida. Me preguntaba: ¿Cómo es posible que esté aquí todavía, si yo tengo una cita con él dentro de cinco horas en el mercado de Basora...? (Leyenda árabe)

Reflexión: La muerte nos asusta, Señor. Somos tan tontos que preferimos no hablar de ella, olvidarnos, como si así no nos fuera a llegar. Los hombres grandes han vivido siempre sin miedo a la muerte. Ayúdanos a vivir siempre en la verdad. En esta mañana te pedimos por los moribundos y los enfermos terminales.

Jueves: El diablo y el campesino

Tema: LA ORACIÓN

¡Buenos días! Un día el diablo se fue de inspección para ver cómo rezaban las personas. Era un tema que le interesaba porque la experiencia le habla enseñado que era de vital importancia para su trabajo. Su gira fue breve y satisfactoria porque las dolientes oraciones eran del todo vacías (y porque las personas que rezan son menos que las moscas blancas).

Estaba regresando contento a casa, cuando descubrió, en un campo, a un labrador que estaba gesticulando. Ávido por saber qué pasaba, se escondió detrás de un montículo y se puso a observar. El hombre estaba peleando violentamente con Dios: lo trataba sin ninguna consideración, y le decía toda clase de barbaridades... El diablo se quedó vivamente interesado en un principio, pero luego comenzó a reflexionar y aquello no le gustó nada. Mientras andaba en estas cavilaciones pasó por allí un cura, quien dirigiéndose al campesino le dijo:—Buen hombre. ¿Por qué razón te comportas así? ¿No sabes que insultar a Dios es pecado?.

Reverendo—responde el hombre—, si me enfurezco con Dios, es porque creo y porque le siento cercano; si le digo lo que siento, es porque lo quiero mucho; si grito, es porque sé que me escucha.—Tú deliras— dijo el cura alejándose.  Pero el diablo, que sabía más que el cura, se fue muy alarmado: había descubierto a un hombre capaz todavía de rezar.

 Reflexión: Rezar es hablar con nuestro Padre Dios, con la misma confianza y sencillez con que hablamos con un padre o un amigo de verdad. Las fórmulas hechas nos sirven para cuando somos varios, como ahora en clase y para cuando no sabemos qué decirle al Señor. Ayúdanos, Señor a tratar contigo con espontaneidad y confianza. Hoy te pedimos por los que no creen en ti y no pueden hablarte como nosotros lo hacemos.

Viernes: De payos y gitanos.

Tema: D. ANDRÉS MANJÓN.

¡Buenos días! Querido D. Andrés, Le escribo estas palabras con la ayuda de un amigo, porque yo, como gitano, no he tenido la fortuna de aprender a leer y escribir. Soy Cappi Cortés, vivo en las cuevas y mi vida ha sido un constante deambular por caminos de miseria, siempre al margen, siempre en sombras. Pero en el fondo de mi corazón, arde una esperanza que no puedo callar. Mi amigo no para corregir mis expresiones, espero que se me entienda bien. He oído hablar de la gitana «Maestra Migas» parece luz en la oscuridad para muchos de los nuestros. Sé que anda con usted y que va enseñando a las niñas a manejarse entre letras y números. Al conocer esto, algo en mi pecho se ha encendido. Pienso en mis cuatro hijos, mis estrellas en esta noche, y sueño, ¡cómo sueño!, con un futuro distinto para ellos. Soy viudo, D. Andrés, y en mi soledad, cada estrella fugaz que veo en la noche es un deseo por ver a mis hijos lejos de este ciclo de pobreza y desesperanza. Quisiera que no estén condenados a vivir la vida que yo llevo. Por eso, con un corazón cargado de humildad y esperanza, le pido que considere darles una oportunidad a mis pequeños en las Escuelas del Ave María. No les pido riquezas ni lujos, sólo la oportunidad de aprender, de crecer, de ser algo más de lo que su padre pudo ser. No tengo dinero, pero estoy dispuesto a hacer lo que sea necesario para las Escuelas. No busco compasión, sólo un camino para que mis hijos puedan soñar dignamente una mejora. Yo seguiré en mis «cosas» que son las que sé hacer. Si necesita algo nada más me lo diga. Le agradezco de corazón que me lea. Que Dios lo bendiga por considerar a esta familia gitana que solo busca un futuro mejor. Cappi Cortes (Gitano, relato ficticio)


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